Sistema de escape: Estructura y componentes

Aquí encontrará valiosos y útiles consejos para el taller sobre el tema de la estructura y funcionamiento de un sistema de escape.

El sistema de escape, también conocido como tracto de escape, tiene originalmente la función de conducir los gases de combustión del motor hacia el exterior sin que entren en la cabina del conductor. El ruido producido por la combustión se reduce hasta el volumen admisible mediante silenciadores integrados. En los vehículos modernos con motores de combustión interna, se instalan adicionalmente convertidores catalíticos o filtros de partículas para la depuración de los gases de escape.

Indicación de seguridad importante
La siguiente información técnica y consejos prácticos han sido elaborados por HELLA con el fin de ayudar de forma profesional a los talleres de vehículos en su trabajo diario. La información facilitada en esta página web está pensada solamente para personal debidamente cualificado y con formación específica.

 

Estructura de un sistema de gases de escape: Fundamentos

Básicamente, los componentes de un sistema de escape son el colector de escape, el tubo en Y, el catalizador, el filtro de partículas, el silenciador delantero, el silenciador medio y el silenciador secundario, y los correspondientes tubos de conexión. Dependiendo del tipo de vehículo y del concepto del motor, los componentes individuales pueden combinarse de diferentes maneras. El fabricante del vehículo respectivo adapta la estructura del sistema de escape, el posicionamiento y el dimensionamiento de los componentes al vehículo en cuestión. De esta manera, la resistencia al flujo y el nivel de ruido se adaptan de forma óptima al vehículo. Debido a las propiedades de amortiguación del sonido del filtro de partículas, se puede prescindir parcialmente del silenciador delantero en los motores diésel.

¡Nota!

Todos los componentes del sistema de escape de un vehículo de motor están armonizados entre sí. Una modificación o la instalación de piezas de recambio no autorizadas tiene como consecuencia la pérdida del permiso de circulación del vehículo.

Objetivo y función de un sistema de escape: Funcionamiento

Amortiguación del sonido

El ruido de los gases de escape se produce por el flujo pulsante de los gases de escape en los distintos cilindros. La energía sonora en el sistema de escape se puede atenuar mediante la reflexión y la absorción. Los silenciadores se encargan de esta tarea y reducen el ruido generado por el motor de combustión interna, a la vez que regulan la contrapresión de los gases de escape para optimizar el rendimiento del motor.

Reflexión

En el silenciador se colocan deliberadamente obstáculos en el trayecto del flujo de gases de escape, para reflejar las ondas sonoras e impedir su propagación. Estos pueden estar ejecutados mediante modificaciones en la sección transversal, desviaciones de la tubería o cámaras. De esta manera se desvían las ondas sonoras y se anulan parcialmente por superposición.

Absorción

Mediante la absorción, el flujo de gases de escape se conduce sin obstáculos por una o varias cámaras del silenciador. Las cámaras contienen un tubo perforado y material poroso, como lana de roca o fibra de vidrio. Las ondas sonoras pasan a través de los agujeros al material de relleno, que absorbe las frecuencias más altas.

 

Dado que ambos tipos de amortiguación del sonido son adecuados para diferentes frecuencias, también se pueden combinar en un solo silenciador.

 

Además del ruido de la combustión, el sistema de escape también genera ruido debido a las vibraciones y a las frecuencias naturales que se transmiten a la carrocería a través de los elementos de fijación. Estas pueden reducirse específicamente mediante el posicionamiento y el diseño de los componentes, o mediante suspensiones elásticas o amortiguadores de vibraciones adicionales.

Nivel de ruido

Según la normativa de la UE, el valor límite actual vigente para el nivel de ruido de los nuevos tipos de vehículos a partir del 1.7.2016, está fijado entre 72 y 75 dB(A) en función de la clase de vehículo.

 

A partir del 1.7.2024, este valor se reducirá para los vehículos a motor a 68 hasta 72 dB(A).