Líquido de frenos: información importante y consejos de mantenimiento sobre el cambio del líquido de frenos
El líquido de frenos es un componente esencial del sistema de frenado y desempeña un papel fundamental en la seguridad de la conducción.
La función del líquido de frenos es transmitir hidráulicamente la fuerza del pedal de freno a las pastillas de freno.
Para ello, debe soportar altas temperaturas y presiones en todas las situaciones de frenado sin evaporarse.
Para garantizar la seguridad del sistema de frenado, el líquido de frenos debe revisarse o sustituirse periódicamente. A continuación, encontrarás todo lo que necesitas saber para que el líquido de frenos siga funcionando de forma eficaz.
Datos más importantes de un vistazo
- El líquido de frenos transmite la fuerza de frenado: transmite la fuerza ejercida sobre el pedal de forma hidráulica a las pastillas de freno y, para ello, debe soportar altas temperaturas y presiones sin evaporarse.
- Las clases DOT se diferencian desde el punto de vista técnico: Los líquidos de frenos a base de glicol, como DOT 3, DOT 4, DOT 4 LV y DOT 5.1, se diferencian principalmente por su punto de ebullición y su viscosidad, y deben cumplir las especificaciones del fabricante.
- La humedad afecta a la eficacia de los frenos: la absorción de agua reduce el punto de ebullición, lo que, en condiciones de elevada carga térmica, puede provocar la formación de burbujas de vapor que retrasan el aumento de la presión y empeoran la eficacia de frenado.
- Revisión periódica del estado: además del nivel y de la inspección visual, se debe controlar electrónicamente el contenido de agua o el punto de ebullición; es necesario realizar un cambio, entre otros casos, cuando el porcentaje de agua sea superior al 3 % o el punto de ebullición en húmedo sea inferior a 150 °C.
- Cambio y purga según las instrucciones del fabricante: al cambiar el líquido de frenos, es necesario purgar completamente el sistema; en el caso de los sistemas ABS y ESP, puede ser necesario utilizar herramientas de diagnóstico para accionar determinadas válvulas del bloque hidráulico.
Diferentes líquidos de frenos
Con el fin de que el líquido de frenos cumpla con los criterios de seguridad necesarios, se han determinado unas estándares básicos concretos. Para mantener estas exigencias, existe una clasificación internacional obligatoria estipulada por el DOT (Departamento de Transportes de Estados Unidos) que deben respetar los fabricantes correspondientes. Las variantes habituales a base de glicol, DOT 3, DOT 4 y DOT 5.1, se diferencian en su punto de ebullición, viscosidad y compatibilidad. Unos puntos de ebullición en seco y en húmedo más altos, así como unas viscosidades más bajas, permiten una mayor resistencia térmica y una respuesta más rápida del sistema de frenos. Otras características importantes de un líquido de frenos son la resistencia a la corrosión, la lubricación y una buena compatibilidad del material con otros elementos dentro del sistema de frenos.
Clasificación según DOT
La siguiente tabla muestra de forma resumida los requisitos mínimos de los líquidos de frenos a base de glicol según DOT. Las propiedades de los líquidos de frenos se definen en varias normas que coinciden en gran medida. Los requisitos establecidos en la norma FMVSS 116 tienen carácter de ley en Estados Unidos y sirven como norma de referencia a nivel mundial.
| TIPO | Normas | Punto de ebullición en húmedo (°C) | Punto de ebullición en seco (°C) | Viscosidad a 100 °C (mm²/s) | Viscosidad a -40 °C (mm²/s) |
| DOT 3 | SAE 1703 ISO 4925 (clase 3) FMVSS 116 DOT 3 | >140 | >205 | >1,5 | <1500 |
| DOT 4 | SAE J1704 ISO 4925 (clase 4) FMVSS 116 DOT 4 | >155 | >230 | >1,5 | <1800 |
| DOT 4 LV | SAE J1704 ISO 4925 (clase 6) FMVSS 116 DOT 4 | >165 | >250 | >1,5 | <750 |
| DOT 5.1 | SAE J1704 ISO 4925 (clase 5.1/6/7) | >180 | >260 | >1,5 | <900 |
Requisitos del líquido de frenos
Los líquidos de frenos como DOT 3, DOT 4, DOT 4LV y DOT 5.1 llevan una base de derivados de glicol con productos anticorrosivos. Estos líquidos de frenos tienen un punto de ebullición elevado y buenas propiedades lubricantes, pero son higroscópicos, es decir, absorben la humedad del ambiente. Esto significa que absorben la humedad del ambiente, lo que suele suceder por difusión a través del manguito de frenos y del depósito de expansión. Si la proporción de agua en el líquido de frenos es demasiado elevada, desciende el punto de ebullición. En caso de una elevada carga térmica, esto puede provocar la formación de burbujas de vapor en el sistema hidráulico y, por lo tanto, el fallo del sistema de frenos. Por este motivo, el punto de ebullición en seco, el punto de ebullición en húmedo y la viscosidad de un líquido de frenos son factores decisivos.
Punto de ebullición en seco:
El punto de ebullición en seco es la temperatura a la que un líquido de frenos nuevo y sin usar, sin contenido de agua, comienza a hervir en un recipiente hermético.
Punto de ebullición en húmedo:
El punto de ebullición en húmedo se considera aquel que alcanza un líquido de frenos en unas condiciones determinadas, que contenga una proporción de agua del 3,5 % (porcentaje del peso).
Viscosidad:
La viscosidad es una medida física que describe la resistencia al flujo de una sustancia. Una viscosidad alta significa que el líquido es espeso y fluye con mayor dificultad; una viscosidad baja indica que se trata de una sustancia fluida que fluye con facilidad.
A medida que aumenta la temperatura, la viscosidad de la mayoría de los líquidos disminuye: se vuelven más fluidos. Esta relación es especialmente relevante en el caso de los líquidos de frenos modernos que se utilizan en vehículos equipados con sistemas electrónicos de estabilidad y frenado, como el ESP y el ABS. Productos como el DOT 4 LV y el DOT 5.1 están especialmente diseñados para garantizar una fluidez suficiente incluso a bajas temperaturas. Esto garantiza un funcionamiento fiable de los sistemas, especialmente en procesos de regulación rápidos y en condiciones invernales.
Efectos de la humedad en el líquido de frenos
Si al pisar el pedal de freno notas que está demasiado blando, puede indicar que el líquido de frenos contiene un exceso de agua.
El contenido de agua en el líquido de frenos reduce el punto de ebullición, lo que provoca la formación de burbujas de vapor en caso de frenadas intensas y aumento de la temperatura (por ejemplo, en descensos).
A diferencia del líquido, las burbujas de vapor se pueden comprimir.
Esto afecta a la acumulación de presión en el sistema hidráulico y, en última instancia, provoca un retraso en la respuesta de los frenos y una mayor distancia de frenado.
Al mismo tiempo, la presencia de agua favorece la corrosión en el sistema de frenos, lo que puede provocar daños en los conductos de freno, los componentes hidráulicos y las unidades ABS. El líquido de frenos nuevo suele ser transparente o tener un ligero tono amarillento. Un color oscuro, marrón o turbio indica que el producto está caducado o contaminado. La oxidación y la humedad alteran el color y reducen la eficacia.
Revisión del líquido de frenos
El líquido de frenos debe revisarse periódicamente para garantizar el correcto funcionamiento del sistema de frenos.
En primer lugar, se comprueba el nivel de líquido en el depósito de expansión; el nivel debe estar entre las marcas «MIN» y «MAX».
Si hay muy poco líquido de frenos en el sistema, esto puede suponer un riesgo considerable para la seguridad. La fuerza de frenado disminuye, el pedal de freno se nota blando o impreciso y, en el peor de los casos, puede entrar aire en el sistema de frenos, lo que puede provocar un fallo total de la función de frenado. Las causas de un nivel demasiado bajo suelen ser fugas, pastillas de freno desgastadas o un intervalo de mantenimiento demasiado largo. En estos casos, no solo hay que rellenar el líquido de frenos, sino también revisar todo el sistema para detectar posibles fugas y signos de desgaste.
Por el contrario, si hay demasiado líquido de frenos en el depósito de expansión, esto también puede suponer un problema. Al calentarse, el líquido se expande y puede desbordarse. Dado que el líquido de frenos es muy corrosivo, puede dañar la pintura y las piezas de goma. Un nivel demasiado alto suele deberse a un llenado incorrecto. En este caso, se debe extraer con cuidado el líquido sobrante para que el nivel vuelva a situarse entre las marcas «MIN» y «MAX».
Durante esta revisión, se puede realizar al mismo tiempo una inspección visual del líquido de frenos. El líquido de frenos nuevo suele ser transparente o ligeramente amarillento. Si el líquido presenta un color oscuro o un aspecto turbio, puede ser señal de contaminación o deterioro. Dado que el color por sí solo no es un indicador fiable del estado del líquido de frenos, a continuación se debe determinar su punto de ebullición.
Con un comprobador electrónico se puede determinar con precisión el contenido de agua o el punto de ebullición del líquido de frenos.
Los equipos de análisis modernos suelen utilizar la medición de la conductividad o la medición de la capacitancia para determinar el porcentaje de agua. La medición se realiza directamente en el depósito de expansión, sin necesidad de extraer líquido de frenos.
Es necesario cambiar el líquido de frenos cuando el contenido de agua supera el 3 %, el punto de ebullición en húmedo medido es inferior a 150 °C, el líquido presenta un cambio de color notable o han pasado más de dos años desde el último cambio.
Purgado del sistema de frenos
Durante el purgado, se bombea líquido de frenos nuevo a través del sistema de frenos hidráulico mediante un dispositivo de purgado, con lo que se elimina por completo el aire del sistema de frenos para garantizar un comportamiento de presión definido. El purgado se realiza normalmente a través de las válvulas de purga de los cilindros de freno de rueda o de las pinzas de freno. La secuencia de purgado suele comenzar por la rueda que se encuentra hidráulicamente más alejada del cilindro maestro de freno. El orden exacto puede variar en función del vehículo y del sistema de frenos, por lo que debe tenerse en cuenta y respetarse.
¡Indicación de seguridad!
Una vez finalizados los trabajos de purga, con el vehículo parado, se debe comprobar la presión del pedal pisando varias veces el pedal de freno. Para ello, debe existir un punto de presión firme y estable. El pedal de freno no debe hundirse ni presentar un tacto blando.
El cambio del líquido de frenos debe ser realizado exclusivamente por personal técnico cualificado. ¡En este sentido, deben observarse obligatoriamente las indicaciones de mantenimiento y reparación del fabricante del vehículo correspondiente!
Gama y envases
El líquido de frenos de HELLA está disponible en los siguientes envases:
| Tipo | N.º de artículo | Envase/litros |
| DOT 3 | 8DF 355 360-071 | 1,00 |
| DOT 4 | 8DF 355 360-001 | 0,25 |
| DOT 4 | 8DF 355 360-011 | 0,50 |
| DOT 4 | 8DF 355 360-021 | 1,00 |
| DOT 4 | 8DF 355 360-031 | 5,00 |
| DOT 4 | 8DF 355 360-041 | 20,00 |
| DOT 4 LV | 8DF 355 360-051 | 1,00 |
| DOT 4 LV | 8DF 355 360-061 | 5,00 |
| DOT 45.1 | 8DF 355 360-081 | 0,50 |
| DOT 5.1 | 8DF 355 360-091 | 1,00 |
Más información
Para más información sobre el líquido refrigerante, puedes consultar las siguientes páginas:
Sustitución de discos y pinzas de freno | HELLA
Líquido de frenos: gama de productos | HELLA
Búsqueda | HELLA
FAQ - Preguntas frecuentes
Porque, además del punto de ebullición y de la viscosidad, también son determinantes la compatibilidad con los materiales y la homologación específica para cada vehículo.
Porque una viscosidad inadecuada, sobre todo a bajas temperaturas, puede afectar a los rápidos procesos de regulación hidráulica del ABS y del ESP.
Porque, a medida que aumenta el desgaste de las pastillas de freno, los pistones se extienden más y, por lo tanto, se retiene más líquido de frenos en los frenos de rueda.
Porque la presencia de aire en el sistema hidráulico, las fugas o los errores al purgar el aire también pueden provocar una sensación de suavidad o esponjosidad en el pedal.
Porque puede quedar aire en los conductos internos o en las zonas de las válvulas del grupo hidráulico, que en algunos casos solo se pueden purgar mediante un sistema de control asistido por diagnóstico.
Porque el cambio visual no permite sacar conclusiones fiables sobre el contenido de agua o el punto de ebullición real del líquido de frenos.
Porque el líquido de frenos a base de glicol es higroscópico y puede absorber humedad, entre otros, a través de los latiguillos, de las juntas y del depósito de expansión.
El punto de ebullición en húmedo indica la resistencia a la temperatura que sigue teniendo un líquido de frenos tras haber absorbido una cantidad definida de humedad, por lo que constituye un parámetro importante para evaluar su resistencia térmica.
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