Iluminación «overlanding» de HELLA
Aventuras fuera de la carretera: en el «overlanding», el coche se convierte en el campamento baseAventuras fuera de la carretera: en el «overlanding», el coche se convierte en el campamento base
Hay viajes en los que lo más importante es el destino. Y hay viajes en los que el propio camino se convierte en una historia. Es precisamente aquí donde comienza el «overlanding». Una tendencia todoterreno que va más allá de las capacidades off-road y que representa una forma muy particular de viajar: Con total autonomía, bien preparado y con tu propio vehículo como base de operaciones.
Cuando se acaba el asfalto y el navegador ya no puede llevarte mucho más lejos, el viaje entra en una nueva dimensión. La autocaravana o el todoterreno se convierten en el punto de partida para todo lo que viene después: cocinar, dormir, reparar, orientarse, seguir conduciendo. El «overlanding» consiste en el arte de viajar con tu propio vehículo. Con la autonomía necesaria para adentrarte en rutas remotas y preparado para lo que te depare el camino.
«Overlanding» significa: vivir al aire libre. Viajar con total independencia. Hacer un uso adecuado de la tecnología.
El término tiene su origen en Australia. El término «overlanding» se utilizaba originalmente para describir el traslado de ganado a través de largas distancias por grandes extensiones de terreno poco pobladas. Y todo ello a través del polvo, el calor, ríos, matorrales y unas rutas en las que el abastecimiento y la orientación podían marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso.
Más tarde, el término pasó a utilizarse en el ámbito de las expediciones, los viajes de larga distancia y los vehículos todoterreno. Los caminos para el ganado se convirtieron en rutas turísticas. Los simples desplazamientos se convirtieron en aventuras. Y los vehículos se convirtieron en campamentos base móviles.
Hoy en día, el «overlanding» es sinónimo de una forma de viajar que combina la libertad, la tecnología y el contacto con la naturaleza. Se trata de recorridos fuera de las carreteras habituales, noches al aire libre, caminos de grava, senderos forestales, carreteras de montaña, rutas por el desierto, senderos costeros y lugares para acampar que no se encuentran en ningún viaje organizado.
Casi siempre, el vehículo es el protagonista. Ya sea un todoterreno, una camioneta, una furgoneta o un vehículo de expedición: el coche, como base móvil, transporta a personas, equipamiento, un lugar para dormir, una cocina, herramientas, piezas de recambio y, a veces, también el valor para seguir adelante cuando el asfalto hace tiempo que quedó atrás.
Más que conducción todoterreno: el «overlanding» es cuestión de preparación
En la conducción todoterreno clásica, lo principal suele ser conducir por terrenos difíciles: subidas empinadas, barro profundo, tramos técnicos y máxima tracción. En el «overlanding», lo que más importa es el viaje en su conjunto. El alcance. La autosuficiencia. La planificación. La seguridad. La tranquilidad de saber que podrás arreglártelas incluso cuando el taller, la gasolinera o la farola más cercanos estén muy lejos.
Por eso, el equipamiento desempeña un papel fundamental. Las tiendas de techo, el equipo de montaña, el compresor, la nevera portátil, la batería auxiliar, el sistema de navegación, las herramientas, los bidones de agua y las soluciones de almacenamiento forman parte del equipamiento básico de muchos viajeros de larga distancia.
Cuando la iluminación forma parte del equipamiento
Hay un aspecto que a menudo se subestima durante la preparación: la luz. En las carreteras asfaltadas, la iluminación se da por hecho. Fuera de carretera, se convierte en un elemento de seguridad activa. Si buscas un lugar apartado donde pasar la noche después de que anochezca, necesitas valorar si puedes pasar por un tramo estrecho o circulas por pistas sin asfaltar con poca visibilidad, necesitarás algo más que la iluminación de serie. Una buena iluminación puede ayudar a detectar antes los obstáculos, evaluar mejor el entorno y conducir con mayor concentración.
Las barras de luces y los faros adicionales garantizan una buena visibilidad hacia delante, especialmente en senderos oscuros, caminos forestales o tramos abiertos sin luz ambiental. Los faros de trabajo resultan útiles en el entorno del vehículo: ya sea montando el campamento, maniobrando con el remolque, cargando y descargando o realizando revisiones técnicas. Las luces interiores y de lectura ofrecen mayor comodidad y funcionalidad cuando el vehículo está estacionado.
Y luego están esas pequeñas cosas que solo se aprecian cuando está oscuro, hace frío o llueve: una linterna de mano, por ejemplo. Para cambiar los neumáticos. Para inspeccionar los bajos. Para buscar una correa en el maletero.
La libertad funciona mejor cuando el equipo está a la altura.
En conducción todoterreno y «overlanding», los productos están sometidos a exigencias diferentes a las de la conducción habitual por carretera. El polvo, el barro, la humedad, las vibraciones, las variaciones de temperatura y las solicitaciones mecánicas forman parte del día a día. A esto se suman largos periodos de funcionamiento, un uso puntual y situaciones en las que la fiabilidad prima por encima del diseño.
Por eso, la iluminación debe ser resistente, eficiente y práctica. Un buen diseño no basta si el faro empieza a fallar tras los primeros kilómetros por terrenos difíciles. Una linterna de mano debe ser fácil de sujetar, ser potente y estar lista para su uso. Una luz interior debe iluminar justo donde realmente se necesita. Además, los faros adicionales deben iluminar de tal forma que faciliten la orientación sin saturar al conductor.
HELLA: luz para caminos que se salen de lo cotidiano
Con barras de luces, faros adicionales, faros de trabajo, luces interiores y de lectura, así como linternas, HELLA ofrece productos de alto rendimiento que pueden proporcionar una mejor visibilidad, una mayor orientación y una mayor funcionalidad en todo el vehículo. Al conducir por terrenos accidentados. Al trabajar en el vehículo. Al montar el campamento. O en esos momentos en los que una buena iluminación marca la diferencia.
Porque quien se dirige a donde termina la carretera debería poder contar siempre con una cosa: ver lo que tiene delante.